|
Hablar de huesos implica siempre hablar de calcio. Este mineral, el más abundante en el cuerpo humano, es el encargado de mantener en condiciones nuestra estructura ósea y nuestra dentadura. |
Pero no sólo eso. Las funciones del calcio en el organismo de una persona van más allá, ya que también se encuentra en sus tejidos y fluidos corporales, desempeñando un papel clave en el ritmo cardíaco, la coagulación de la sangre, el metabolismo celular, los músculos y el sistema nervioso.Para que todo este engranaje funcione correctamente es fundamental que, junto con el calcio, actúen las hormonas. Por este motivo, en determinadas etapas de la vida en que se producen fuertes cambios hormonales –fundamentalmente embarazos, lactancia y menopausia– la mujer debe prestar especial atención al calcio en su dieta para evitar problemas de osteomalacia (ablandamiento de los huesos). Nunca debe olvidarse que si el organismo no recibe la cantidad necesaria de calcio a través de la alimentación, lo tomará de los huesos.



