Cuando se diagnostica intolerancia a la lactosa, debe suprimirse de la dieta todo tipo de leche de vaca y derivados. Hay una serie de alimentos que, obviamente, contienen lactosa y no deben consumirse:
![]()
|
|
Pero, además, debe tenerse mucha precaución con otros alimentos que pueden estar preparados con leche, crema de leche, nata, queso, mantequilla o, directamente, lactosa:
- Sopas, cremas y purés en copos.
- Platos preparados de pasta.
- Pan de molde.
- Productos cárnicos y embutidos.
- Huevos guisados.
- Platos gratinados.
- Pasteles y frituras de carne o pescado.
- Alimentos fritos con mantequilla o con pasta para rebozar.
- Salsas, aderezos para ensaladas y mayonesas.
- Pastelería industrial.
- Helados cremosos.
- Batidos.
- Sucedáneos de huevo, como los empleados en batidos y flanes.
- Chocolate con leche.
- Grageas de sucedáneos de chocolate.
- Cereales enriquecidos con proteínas.
- Medicamentos con lactosa, aunque normalmente no causan síntomas.
En cualquier caso, es recomendable leer siempre las etiquetas de los alimentos envasados para comprobar que no contienen lactosa en su preparación. Hay que tener en cuenta que la lactosa puede esconderse bajo varias denominaciones, como, por ejemplo, leche en polvo, monohidrato de lactosa, azúcar de la leche, suero de leche, derivados lácteos, nata, crema de leche, mantequilla o azúcares.
Los siguientes componentes no suponen ningún riesgo para quien padece intolerancia a la lactosa:
- Proteínas de la leche.
- Ácido láctico.
- Bacterias de la leche.
- Lactato.
- Almidón.
- Espesantes.




